Chapter 6 - La Salida

Mateo no pudo sostenerle la mirada a Elena.
Bajó los ojos hacia sus zapatos cubiertos de vino y cristales rotos.
—Mi madre no quería verlo hoy... —murmuró él, intentando justificarse—. Solo quería evitar una discusión.
—Lo usaste de cebo —dijo Elena.
Dio dos pasos hacia la puerta de salida, llevando a Leo bien sujeto contra su pecho.
El niño cerró los ojos, exhausto, y dejó caer el dinosaurio roto al suelo.
El plástico verde rebotó en el mármol, haciendo un ruido seco antes de quedar inmóvil junto a la salsa.
Elena se detuvo junto a su maletín abandonado.
Se agachó con elegancia, sin soltar a Leo, y recogió el maletín con la mano izquierda.
Antes de cruzar el umbral del ascensor, se volvió una última vez.
Mateo seguía sentado en la mesa, sangrando levemente por la frente, rodeado de porcelana rota.
Victoria intentaba recoger las perlas del suelo con sus dedos temblorosos.
Camila se quitaba las lentejuelas sueltas de la piel con cara de asco.
—El lunes a las ocho de la mañana —dijo Elena—. Mis abogados presentarán la suspensión total de las visitas.
—Elena, no puedes hacer eso —dijo Mateo, levantándose con dificultad—. Es mi hijo.
Elena presionó el botón del ascensor.
Las puertas de cristal ahumado comenzaron a cerrarse lentamente.
—Ya no —contestó ella.
Las puertas se unieron con un chasquido metálico, dejando atrás el penthouse en ruinas.
En la cabina del ascensor, la luz era cálida y suave.
El indicador digital comenzó a bajar: cincuenta y cuatro, cincuenta y tres, cincuenta y dos.
Leo apoyó la barbilla en el hombro de su madre.
—Mami —susurró el niño.
—Dime, mi amor.
—Tengo hambre.
Elena le besó la sien, donde la piel olía a niño y a limpia inocencia.
—Te haré huevos fritos al llegar a casa —dijo ella.
El ascensor llegó a la planta baja con un leve temblor.
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Las puertas se abrieron hacia la calle, donde la lluvia acababa de empezar a caer sobre el asfalto.
Elena caminó hacia la salida sin mirar atrás, llevando a su hijo apretado contra el corazón, mientras el agua de la tarde lavaba la mancha negra del dobladillo de su abrigo.