signalarc

Chapter 4 - Bisagras Rotas

Las pesadas puertas dobles de roble macizo no se abrieron; explotaron hacia adentro.

El golpe del metal contra los topes de bronce resonó como un disparo.

El viento del exterior se coló de golpe, arrastrando hojas secas hacia el impecable vestíbulo.

Un hombre irrumpió en la escena, devorando el espacio con sus grandes zancadas.

Llevaba la camisa gris oscuro desabotonada en el cuello, pegada al pecho por el sudor.

Su respiración era pesada, desacompasada.

—¡Noah!

El nombre se desgarró en su garganta, crudo y salvaje.

Sus ojos, inyectados en sangre, escanearon la inmensidad del salón en una fracción de segundo.

Ignoró la escalera. Ignoró la luz. Ignoró la figura de rojo.

Solo vio el bulto azul temblando sobre el mármol.

La mandíbula del hombre se tensó hasta que los músculos laterales parecieron a punto de romperse.

Los zapatos de cuero negro patinaron sobre el suelo pulido.

No caminó; se dejó caer, deslizando sus rodillas contra la piedra.

El roce quemó la tela de sus pantalones oscuros, pero él no sintió nada.

Las venas de sus antebrazos estaban dilatadas, latiendo bajo la piel bronceada.

El pánico tenía forma física. Era el sudor frío en su frente.

Era la forma en que sus manos gigantes temblaban al acercarse al cuerpo diminuto.

May you like

Temía tocarlo. Temía que, si lo hacía, el niño se rompiera del todo.

---

Related Stories

Other posts